Ya nada es lo que era

Ya no se dice Nuria, se dice “La nuri”, como una princesa de barrio de la cabeza a  los pies, y por ese orden. (Princesas de Barrio – La Sexta). Ya no vale encerrarse en la intimidad de tu habitación para llorar las penas. Ahora te meten en una “caja” gigante y sentado en una butaca, tus sentimientos más profundos se exhiben ante el gran público. (La Caja – Telecinco). Ya no se liga en los bares; ahora se hace en televisión, enseñando muslo, tableta de chocolate y todo lo que uno esté dispuesto (Mujeres, Hombres y viceversa – Telecinco).

Tu pareja ya no es la que más sabe de ti; ahora es tu mejor amigo el que te conoce a la perfección (El tercero en discordia – Antena 3). Ya ni siquiera los hijos de papá viajan en limusina ni hacen brunchs de lujo, o sea; ahora tienen que quitarse los anillos y familiarizarse con eso que llaman ‘trabajar’. Un psicólogo estará con ellos para soportar el trauma. ¡Un poco de sensibilidad, los pijos también lloran! (Hijos de papá – Cuatro).

¿Estás harto de tu marido o tus hijos? Ya no tienes porqué aguantarlos; ahora te cambias de familia y arreglado, por una temporada. (Me cambio de familia – Telecinco). Ya no cocinas para los tuyos; ahora lo haces para cinco desconocidos, que actúan como jueces y rivales por ser el mejor anfitrión. (Ven a cenar conmigo – Antena 3). Ya no es necesario marchar con una ONG para ayudar a los más necesitados. Tan solo hay que ser adolescente y problemático, con dificultades para aceptar las normas. (Operación Momotombo – Antena 3); Si coincides con este perfil y además tienes serios problemas de conducta, de alcohol o drogas, también podrás ir de acampada para reconducir tu vida en plena naturaleza, rodeado de otros ocho desconocidos (El campamento – Cuatro).

La educación de tus hijos ya no depende de ti. Ahora una supermamá con una serie de normas debajo del brazo se cuela en tu casa, al rescate de niños que no se comen el puré o se agarran pataletas. (Supernanny – Cuatro). Ya nada es lo que era.

Violencia en televisión

«20 años, violenta, rencorosa y tirana». Así es Rosana, protagonista del estreno de la tercera temporada de Hermano Mayor, programa que emite Cuatro. La temporada comenzaba con uno de los casos más difíciles e impactantes. Más violencia, más carnaza. Según publican en la propia página web, Pedro García Aguado (el Hermano Mayor ) viaja hasta Galicia para poner fin a una situación doméstica de violencia y agresividad insostenible y, sobre todo, para intentar ayudar a una chica que él define como «desquiciada y con una soberbia muy grande. Muy violenta y tirana».

Las imágenes que se emitieron ayer eran desde repulsivas hasta desgarradoras. La joven aparece pegando a sus padres sin control, los insulta, los agarra del cuello… no cesan las patadas, puñetazos, portazos, insultos….Y claro, el objetivo del programa es trasladar a los chicos la idea de que se puede salir del pozo. Puede, pero ¿en este tipo de formato televisivo?

Las debilidades y desequilibrios de los miembros de esta «familia» se convierten en un espeluznante espectáculo mientras las cámaras graban los maltratos sin temblarles el pulso. No voy a entrar a juzgar los motivos que han desencadenado esta situación de violencia y ensañamiento, pero sí el hecho de que se esté  vendiendo al espectador este tipo de contenidos.

¿Y si  cuanto mayor maltrato físico y psicológico a la vista del gran público, espectador y espectante, mejor? Total,  todo sea por arañar porcentajes en prime time…