Turismo agridulce

Eran las 20.00 de la tarde de ayer. Estaba paseando por el Boulevard de San Sebastián cuando me acordé que necesitaba coger unas guías de turismo para unos amigos que están de visita en la ciudad. Me disponía a cruzar la puerta de la oficina de Turismo cuando de pronto, una chica me comunicó hostil, tajante, gesticulando con los brazos a través del cristal que estaba cerrado. Chapado. La simpatía y la hospitalidad también cerraban a las ocho. Simplemente había que respetar el horario, se siente…

Me quedé un tanto asombrada, puesto que todavía había gente que estaba siendo atendida en el local. Miré incrédula al reloj y ¡voilá! tenía toda la razón. La oficina cerraba a las ocho en punto y yo me había sobrepasado cuatro minutos, cuatro.

Después de un rato de indignación y juramentos varios, intenté meterme en su pellejo para entender la descortesía con la que me (¿atendió?) despachó esta sufridora trabajadora.

Y aquí van mis suposiciones. Supuestamente pensaría -vaya jeta, teniendo todo el día viene justo cuando estamos cerrando-. Cierto, los horarios están para algo y hay que respetarlos, si no -¿dónde estaría el límite? ¿Cuándo echaríamos la persiana? Si fuera por los turistas y sus locos horarios, sería un non stop-. Supuesta chica, no te sulfures supuestamente, vuelves supuestamente a tener la razón, pero ahora voy yo ¿vale?

No voy a entrar a discutir el tema de la flexibilidad horaria, pero sí la amabilidad con la que se puede atender a una persona. Podrías haber venido hasta mí, abrir la puerta, y decirme “lo siento mucho, pero estamos cerrando, ¿necesitabas algo? Si quieres puedes venir mañana a las x horas y te atenderemos encantados. Si necesitas un mapa de la ciudad tienes fuera una máquina donde puedes imprimirlo”. Con eso habría bastado.

Me sorprende que una ciudad tan turística como San Sebastián, que vive en buena parte del turismo y se promociona tanto en ese sentido trate de forma tan descortés a quien se acerca a la oficina de turismo, la primera toma de contacto con la ciudad para muchos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.